"El vacío de la mano se llena con la actitud y el carácter del karateka".
(Hanshi, Choyu Hentona)

domingo, 6 de marzo de 2011

EL KARATE EN LA TERCERA EDAD


KARATE EN LA TERCERA EDAD


“Todas las partes del cuerpo, cuando se ejercitan con moderación, se vuelven más sanas y envejecen más despacio pero si no se usan y se abandonan es presa fácil para la enfermedad y envejecen más rápidamente”
(Hipócrates)




TERCERA EDAD Y  CUARTA EDAD


Entre los 60 años (la edad aproximada de la jubilación) y los 90 años hay 30 años. Y es un error poner en el mismo saco a las personas de 60 años y a las de 90. Imaginémonos la diferencia que hay entre una persona de 10 años y otra de 40…Ahora bien, hay tanta diferencia entre uno de 60 y uno de 90, como entre uno de 10 y uno de 40 años. Y sin embargo no tenemos costumbre de impartir el mismo karate a los niños, a los adolescentes y a los de edad adulta. Esta es la razón por la cual debemos ver las nociones de tercera edad y cuarta edad que están basadas falsamente en un estado civil.  La definición de la tercera edad no se refiere a la que comienza a los 60 o 65 años, sino a la edad que comienza con la jubilación. Para unos puede ser a los 50, para otros a los 70. Es una noción puramente económica, se refiere a la edad de los que se convierten en improductivos a los ojos de la legislación.
En cuanto a la cuarta edad, se dice que comienza a los 75 años. La cuarta edad es la edad de la dependencia. Es la edad a partir de la cual uno se convierte en dependiente. Dependiente de su cónyuge, de su familia, de su círculo de amistades, dependiente del Estado.
Los jubilados de la tercera edad son válidos, por lo tanto independientes; válidos tanto en lo motor como en lo psíquico. De hecho, éstos escapan al dominio de la prevención de la cuarta edad, que es la de la dependencia, ya que con estos últimos hay que actuar a través de curas de movimiento, nunca a través de una actividad como puede ser la del Karate-Do.



ASPECTOS MÉDICOS DEL KARATE EN LA TERCERA EDAD



El envejecimiento
El concepto dominante de envejecimiento, es el de la disminución, a lo largo de la existencia, del número de células metabólicamente activas del organismo. Esta disminución  de la masa celular comportaría, en el plano fisiológico, una disminución de la eficiencia de las diversas funciones del organismo.
1. Causas que favorecen ese envejecimiento
a)-genéticas: No se puede hacer nada al respecto.
b)-comportamiento personal: Posibles intervenciones.
c)-entorno: Posibles intervenciones.
Se puede actuar para retardar ese envejecimiento: mejorando las condiciones de vida y de higiene. Menos stress, una actividad física regular y una buena dieta. Es necesario conservar el mayor tiempo posible la máxima agudeza intelectual y la mayor sociabilidad posible.
2. ¿Sobre que factores podemos actuar?
Sobre el comportamiento y entorno. Para ser realistas, hay que admitir que el estado del hombre en el momento de la jubilación, es una suma de desgastes, aunque no todos irreversibles.
El karate como actividad física, intelectual, manual, psicomotriz, socializante…es una forma de utilización de las horas libres que se ofrecen al hombre para la jubilación, forma parte de lo que podríamos llamar “una terapia de movimientos” destinada a contrarrestar la inmovilidad motora y cerebral.
BENEFICIOS DEL KARATE COMO ACTIVIDAD FÍSICA EN LA TERCERA EDAD


Una vez aceptada la práctica del Karate-Do por las personas de edad avanzada. En cuanto a cada función, ¿que aporta el entrenamiento físico regular?.



1. Aparato locomotor
Las propiedades contráctiles de los músculos senescentes afectan la coordinación general. Estos músculos requieren un estiramiento menor que los músculos jóvenes para alcanzar la tensión muscular  máxima. De lo que resulta una pérdida de flexibilidad que se traduce en acciones y movimientos de una amplitud más limitada.
La resistencia del sujeto de edad está disminuida, pero para otros ejercicios no demasiado largos no ha sufrido modificación, por lo que el trabajo de kihón con pausas intercaladas es muy beneficioso.
La fuerza de los principales grupos musculares decrece por lo tanto, resulta importante un mantenimiento físico dosificado, moderado, regular. Y sobre todo, con mucho sentido común.


2. Aparato cardiovascular
El entrenamiento regular, moderado, permite un descenso de la presión arterial en el esfuerzo, y asimismo un descenso de ésta en reposo. Por lo tanto, el entrenamiento diario influye favorablemente en las cifras de la presión.
Los métodos de relajación Zen, nunca en Seiza “tumbados o sentados apoyados en la pared”, son de gran utilidad para todos pero sobre todo para algunos hipertensos.



3. Aparato respiratorio
Es importante saber que la capacidad respiratoria no representa un factor limitante del ejercicio en los sujetos de edad. La reserva ventilatoria está, es cierto, muy disminuida pero aún es suficiente para abastecer del oxígeno necesario para un esfuerzo máximo (relacionado con la edad sujeto).
Hay que enseñarles a respirar correctamente, el realizar los diferentes tipos de respiración, ibuki, nogare e ibuki-nogare, y los diferentes tipos de katas respiratorios (sanchin, tensho). Les ayuda grandemente a concentrarse en la respiración.
El karate adaptado, como ejercicio físico es una medida preventiva sencilla y eficaz contra la insuficiencia respiratoria. Con el trabajo de karate hay un aumento de la presión arterial pulmonar. La zona superior del pulmón será irrigada de nuevo. El vértice vuelve a ser funcional.
Es necesario tratar de mejorar la estática de la columna vertebral, la herramienta más eficaz es el entrenamiento de las diferentes posiciones sin bajar demasiado, pero haciendo especial énfasis al mantenimiento recto de la columna.
Un buen profesor de karate sobre todo de personas adultas o de edad avanzada, debe de insistir sobre la importancia de una dieta equilibrada sobre todo en casos de obesidad.
Hay que tener prudencia con los ejercicios en posición acostado (hipoxia muy importante), además solo deberán tumbarse en el suelo en tatami o colchoneta no muy dura.


4- Sistema nervioso
En la persona de edad se observa un tiempo de reacción más largo. Disminución en la velocidad de ejecución de las técnicas. Disminución en la precisión de los movimientos y combinaciones. Es conveniente no contar las repeticiones muy deprisa.
Es necesario entrenar la memoria (ejemplo: encadenamientos de varios elementos) Para esta memorización hay que presentar las situaciones lentamente para que la persona de edad tenga tiempo de percibir las diferentes sensaciones, para luego recordar correctamente.
Debemos insistir en el trabajo de orientación – trabajo perceptivo-motor y sensitivo-motor, ejercicios de coordinación, puño-pierna, defensa-ataque, etc. los propios del karate en general, así como ejercicios de equilibrio.
Motivación: Conducirlo a hacer proyectos, desarrollar la curiosidad. El perfeccionamiento cualitativo de las funciones paliará, entonces, el deterioro cuantitativo. Las neuronas tienen la capacidad de aprender, mediante el trabajo propio del karate, en el que se requiere un aprendizaje teórico-técnico y teórico-físico.


5-Funciones Sensoriales
Hay que hacerse oír bien por todos y no dudar en repetir las explicaciones todas las veces que sean necesarias.
Debemos tener mucha atención en la utilización de determinados instrumentos, palos, bastones. Así como agarres a la cabeza etc., para las personas de edad que usan gafas, ya que difícilmente pueden prescindir de ellas en los entrenamientos. Los que utilizan lentes bifocales a veces plantean algunos problemas en las técnicas de Ippon-kumite, etc. con cambios de altura.


PSICOLOGÍA DE LA ENSEÑANZA A PERSONAS DE LA TERCERA EDAD


Hablar de la psicología de la persona de edad implica a primera vista reservas: en primer lugar, el problema de la edad representa inevitablemente referencias a la fisiología, a los metabolismos y a todo lo que se refiere de cualquier manera al envejecimiento corporal. Es cierto. Pero, si bien esos factores son importantes no completan la cuestión y no deberíamos considerar que el problema de la persona de edad en cuanto al funcionamiento psíquico es simplemente una consecuencia de envejecer y de las modificaciones producidas por la edad en el funcionamiento cerebral.
Se es anciano dentro de un sistema determinado, y el sistema pesa mucho sobre la manera como se vive la edad, tanto en lo físico como en lo moral. Por lo tanto, debemos tener cuidado con el criterio de tiempo, es relativo; también con el criterio del individuo aislado, es un mal criterio; se requiere toda la existencia y todo el sistema para comprender a la persona de edad avanzada.



Aspectos importantes de la psicología de la persona de edad.
La persona de edad tiene menos memoria, menos atención, menos capacidad para aprender las técnicas, sobre todo las más complejas, etc. También es cierto que en el plano sensorial, se producen cierto número de disminuciones. La vista, el oído, son menos buenos, por lo menos con menos agudeza.
En cuanto a la memoria, como apuntaba antes, parece que tiene carencias en cuanto a la memorización inmediata o reciente. Cuando uno es joven realmente uno retiene sin hacer esfuerzo, una persona de edad puede retener igualmente pero el esfuerzo que debe de hacer es mucho mayor.
La atención que tienen es reducida. Algunas veces cuando en entrenamiento es repetitivo, pierden la curiosidad, hay que hacer como con los niños, motivarles y cambiar continuamente la forma y los entrenamientos, para mantener despierta su atención debemos de despertar en ellos su curiosidad por lo que hacen.
Se denota un cansancio por las tareas intelectuales. Aunque la comparación sea extraña, la persona de edad es como un niño, lo único que el niño esta deseoso de descubrir el mundo y lo que le rodea, la persona de edad, como se suele decir esta de vuelta de todo. Se podría decir entonces que la capacidad de curiosidad esta reducida. En tanto que el medio sea estimulante, la curiosidad existe.
La capacidad de observación es mayor en relación con la tendencia a la distracción del niño o del joven. Cuando no se puede mantener la atención, una investigación seria sobre alguna combinación técnica puede permitir a la persona de edad realizar un esfuerzo de atención necesario, de la misma manera que si bien su posibilidad de fatigarse es mayor, en cambio está menos presionado, realmente dispone de todo el tiempo del mundo para realizar lo que le gusta, y por poco interés que éstas ten gan, las hará muy bien.
Lo que intenta ante todo es evitar los fracasos. El fracaso es costoso. Cuando se es joven, el fracaso puede arreglarse al precio de un gasto extra de energías ya que sobran. En cambio el sujeto de edad conoce el precio del fracaso. Hay que intentar por parte del profesor de karate, que cualquier posible ejecución, sea lógica y naturalmente realizable por todos y por descontado intentar personalizar cada ejecución, evitando de esta forma la duda, o el posible riesgo de fracaso.


PEDAGOGÍA DEL KARATE EN LA TERCERA EDAD


El Profesor de Karate, en la enseñanza a personas de tercera edad, ha de ser, por descontado, una persona dispuesta y ante todo preparada. Y como con los niños ser muy paciente.
No deberíamos aceptar un número demasiado grande de alumnos, ya que es necesario estar atento a cada uno y conocerlos bien a todos. La observación es fuente de información.
No debemos ser excesivamente meticulosos en las correcciones.
Una regla de oro: la del no dolor.
Ser muy prudente, muy vigilante. Inspirar confianza, si lo conseguimos tenemos ganada su admiración, y se vuelcan en nosotros ya que en ese caso se vuelven muy agradecidos.
Debemos practicar la pedagogía del éxito. Repetir técnicas que los practicantes realizan con éxito. De esta manera se sentirán satisfechos. Hay que evitar por todos los medios el colocar a la persona de edad en situación de fracaso.
Hablar lentamente y más o menos fuerte (manejar su capacidad de atención y remediar los inconvenientes de la sordera). Emplear un vocabulario sencillo, comprensible para todos. Se deben de ir utilizando todos los vocablos técnicos en japonés, pero no exigiendo demasiado que los memoricen, ya que debemos de hacer más hincapié en las técnicas, que en como se llaman.
Mantenerse bien visible para todos, al dar las explicaciones o correcciones técnicas.
Aunque pensemos a veces que son como niños, no debemos considerar a las personas de edad como niños. Son adultos.
Sensibilizarlos sobre la manera de vestir para que se sientan cómodos. No necesariamente debemos de obligarles a vestir el karategui, para practicar karate lo importante es que quieran hacer karate, no como deben vestirse para hacer karate. Eso sí debemos animarles a que prueben a ponerse el karategui.
Se puede hablar de dos modelos de enseñanza:
-método centralizado: el profesor propone, impone ejercicios, los alumnos copian y ejecutan.
-método por trabajos: el profesor propone situaciones individuales o por parejas, cada uno aporta entonces su propia solución en respuesta a una situación dada. Esto favorece la creatividad ya que la persona de edad tiene mucha imaginación como los niños y empiezan a darle vueltas. En este caso hay que controlarles mucho. Una persona adulta puede llevar el entrenamiento a unos niveles, pero uno de edad avanzada es como un niño en este caso ya que puede querer hacer más de lo  que puede y como se suele decir la clase puede desmadrarse, e incluso se pueden hacer daño.


LA SESIÓN DE ENTRENAMIENTO


  • Iniciación con evoluciones variadas; debe ser progresiva en cuanto a su intensidad, dinámica y extensión. Debe permitir movilizar lentamente la gran función cardiaca y pulmonar. Las técnicas deben de ocupar aproximadamente la mitad de la clase.
  • Entrenamiento propiamente dicho: Calentamiento muy suave y progresivo, dirigido principalmente a movilidad articular y sobre todo hacer muchos estiramientos para poder movilizar esas articulaciones con problemas de artrosis y artritis, ya que la mayoría de ellos, el que no tiene reuma, tiene secuelas de accidentes etc.
Trabajo técnico, repitiendo a diario técnicas  y combinaciones básicas. Evitar técnicas que tengan que cargar peso, que no haya proyecciones de hombro o de cadera, hay que evitar las técnicas que requieran una movilidad grande o con desplazamientos muy largos o simplemente técnicas que requieran una preparación física de una persona joven.
Es muy bueno el enfocar el entrenamiento más que a una superación técnica, si a un karate terapéutico, donde casi todo lo que se haga tenga una razón práctica para la salud de la persona de edad. A estos les gusta sacar una razón a lo que hacen  y el notar que al realizar un determinado trabajo, se mueven mejor o se encuentran más ágiles, con menos dolores, les motiva mucho.
  • Por último la vuelta a la calma con ejercicios de preparación física y enfriamiento, y terminando siempre con ejercicios de estiramientos para que ellos se encuentren mejor.
Es bueno a veces terminar con técnicas de relajación o ejercicios respiratorios.


CONCLUSIONES


El karate en la tercera edad es real. Tenemos que acabar con los estereotipos, basta de fatalidad de orden biológico, basta de aislamiento del sujeto de edad en el medio y en el sistema en los que vive. Basta de pesimismo en lo referente a su vida psíquica. Cierto, la edad entraña una crisis, pues es evidentemente, el paso y acceso a la última parte de la vida. Como consecuencia, esta crisis plantea problemas de orden psicológico. Estos son superados en la mayor parte de los casos por individuos autónomos, evidentemente en algunos casos hay que ayudarlos.
Nuestra función como profesores de karate, debe ser hacer feliz a la gente, tenemos que romper moldes y convencer a la sociedad que el karate puede desempeñar un papel social importantísimo. Todos sabemos que se puede emprender algo a cualquier edad, es imprescindible asegurar a todos una mejor calidad de vida, y por que no a través del KARATE-DO.




"Si crees que algo es imposible, tu lo harás imposible".
Bruce Lee
Fundador del Jeet Kune Do